Escaño 51

¿Cuántas veces se susurran cosas a la oreja Yolanda Barcina y Roberto Jiménez durante un pleno? ¿Los asientos de piel están calefactados? ¿Se le erizan las patillas a Maiorga Ramírez cuando grita? Misterios como éstos y otros más podrán resolverlos en persona cualquier ciudadano raso o cualquier concejal de ayuntamiento, gracias a una iniciativa del PSN para cambiar la norma con el objetivo de crear en el Parlamento foral el escaño 51. O, lo que viene a resultar, que los aludidos participen de manera puntual en las sesiones de la Cámara para defender proposiciones de ley que podrán presentar y que deberán estar suscritas por las firmas de 7.000 censados aquí mayores de edad. Iniciativa la socialista que los grupos discutirán y votarán el miércoles, y que suena a muy acertada porque le facilita al pueblo la posibilidad de comprobar en vivo y en directo si la política es, en verdad, tan nefasta como cree y de debatir de tú a tú con a quienes, en los tiempos que andan, tan poco aprecio dedica. De testar, por ejemplo, si en el hemiciclo o en una comisión son más los buenos oradores o los que son incapaces de hablar sin leer un papel a pesar de su sueldo y su dedicación exclusiva al parlamentarismo. En resumen, si el nivel de quienes nos representan es alto, medio o para llorar. Eso sí, el ordenador portátil, el iPhone y el iPad se los llevan ustedes puestos de casa, que la casa de todos los navarros necesita ahorrar. Con ellos no desentonarán.

(Envido publicado hoy en el ‘Semana a la vista’ de la última página de Diario de Navarra. La viñeta es del gran Forges)

Bandos

El PP foral elegirá el próximo sábado en Baluarte nuevo presidente o presidenta y el asunto, salvo un consenso deprisa y corriendo en favor de una opción única, va a estar entre Enrique Martín  y Ana Beltrán. Dos rivales que integran un mismo grupo parlamentario de sólo  cuatro personas, por lo que la duda es saber si la convivencia entre ellos allí dentro últimamente está siendo más de miradas que matan o de silencios que ahogan. Ni cuatro años han pasado desde que el PP se refundó en Navarra tras romper con UPN y ya se le vislumbra un par de bandos, señal de que en política el tiempo vuela o las disputas subterráneas gustan mucho o de todo un poco. A esta hora, lo que se conoce seguro es que Martín entregó 105 avales más que Beltrán para ser candidato y que en favor de ella se ha posicionado públicamente el presidente saliente, Santiago Cervera, tan saliente que ha afirmado que al día siguiente de que le releven trasladará su ficha de afiliación al PP de Madrid. El diputado pondrá fin así a dos años y medio al frente de los populares navarros, como antes puso fin a seis meses como parlamentario foral. El apoyo de Cervera a Beltrán puede entenderse como un espaldarazo, pero también como un riesgo en el caso de que los militantes quieran calificar en ella la gestión de él. De hecho, la propia aspirante, en un vídeo promocional que ha colgado en YouTube, abre la puerta a esa posibilidad involuntariamente: “Llevamos tres años en los que este partido no ha avanzado lo suficiente”. Declaración boomerang. Mientras tanto, nadie ha dado un paso al frente de cara al exterior por Martín, quien no ha grabado vídeo alguno y prácticamente no dice ni mu. Parece limitarse a esperar a que la manzana caiga del árbol. Habrá que ver si al final Génova tiene que agitar el tronco.

(Envido publicado ayer, lunes, 7 de mayo de 2012, en el ‘Semana a la vista’ de la última página de Diario de Navarra

‘Izcogénesis’ explosiva

A comienzos de la semana pasada, mientras en la calle nos despeinaba la ciclogénesis explosiva -fenómeno meteorológico de violentas rachas de viento y fuertes lluvias que se produce por una rápida bajada de presión a raíz del choque de un frente muy cálido con otro muy frío-, a Osasuna le ponía patas arriba la Izcogénesis explosiva: fenómeno balompédico de ruido descomunal que se origina cuando se olvida eso que enseñan en el parvulario sobre que, si quieres que algo se mantenga en secreto, no lo largues por ahí. Pachi Izco, presidente rojillo, se va. La noticia se iba a hacer pública acabada la Liga, pero el afectado ya lo había comentado, como poco, a su junta directiva, a las de otros equipos comiendo y en la federación española. El presidente del Alcalá madrileño, de 2ªB, se lo filtró a la Cope, ésta le entrevistó el pasado lunes a Izco -penoso su “dime quién te ha contado esto” al periodista- y la tormenta se desató. Tan oportuna como un chiste en mitad de un entierro. Justo cuando Osasuna, que como buen equipo pequeño es de vértigo fácil, pelea por estar en competición europea la temporada que viene. Justo cuando cada uno, desde el cortador de la hierba al aficionado, pasando por entrenador, jugadores y claro que el máximo responsable del club, debe concentrarse en su porción de encomienda sin fugarse un milímetro para que la estructura no se descuadre. Justo cuando cualquier despiste asesina, ha llegado esta historia de imprudencia. Rato habrá para girar factura o (y) rendir tributo a Izco, cuya decisión de irse, que anunciará oficialmente el viernes, es respetable. Ahora sólo importa el balón. Pasado mañana a las diez de la noche, los de Mendilibar visitarán a un Valencia de nivel enorme. El sábado o el domingo, recibirán a una Real Sociedad enferma de escozor por un favor no devuelto.

(Envido publicado hoy en el ’Semana a la vista’ de la última página de Diario de Navarra. También hoy se ha sabido que Osasuna y Real Sociedad jugarán el sábado a las nueve de la noche) 

Olor a papel

Estamos sufriendo, no hay duda. Y por eso necesitamos soñarnos en otras personas y otros mundos, ya sea con una novela extensa, un cuento breve o una guía de viajes. Porque nos sentimos solos y hace frío, cada vez más solos y cada vez más frío, necesitamos notar el aliento cálido de las páginas cuando pasan. Porque el aire huele a podrido, necesitamos resguardarnos un rato en el aroma del papel. Inspirarlo y exhalar. Inspirarlo y exhalar de nuevo. Y, pese a todo,  hay una profesión que pelea para no terminar en el desván de la extinción al igual que el oficio de sereno, por decir uno que ya recorrió el camino: la de librero. Se compran menos libros por la misma razón que se compran menos cajetillas de tabaco, la escasez de dinero en los bolsillos. La diferencia es que la nicotina entra en el cuerpo por la boca para matar y las letras escritas penetran por los ojos para hacernos mejores. Nos quitamos de la lectura como nos quitamos de una droga, en una equiparación errónea. Lean. Lo que menos requiere una sociedad a la que entre unos y otros están mareando es, encima, vulgarizarse. Lean, por favor. Trece librerías les van a brindar hoy aún más la ocasión de hacerlo, ya que se van a instalar con carpas en el Paseo Carlos III de Pamplona con motivo del Día del Libro. Descuentos, flores y marcapáginas de regalo durante toda la jornada. ¿Un libro es caro? La ignorancia es barata. Elijan ustedes.

(Envido publicado hoy en el ‘Semana a la vista’ de Diario de Navarra)

Uve de victoria

Roberto Jiménez levanta la mano y a Manuel Campillo se la levantan. Esto es lo que viene a los ojos al mirar la imagen de al lado, obtenida en enero del pasado año con motivo de la presentación del segundo como aspirante a la alcaldía de Tudela. Luego viene que Jiménez sonríe de par en par y Campillo a media boca. Y después que Jiménez forma con sus dedos la uve de victoria y que Campillo cierra su puño en alto con tan poca fuerza que una mosca podría sobrevivir allí dentro sin ahogarse. En resumen, que uno parece de mucho y el otro no de tanto. Lo malo de las fotografías es que no se pueden rascar para saber qué fluye por las entrañas de los retratados. Ha habido que esperar al presente para conocerlo: Roberto Jiménez y Manuel Campillo son rivales. El PSN celebrará el próximo sábado en Baluarte su congreso y elegirá a su secretario general, el que ya está o uno nuevo si se impone el pitillés o el tudelano, respectivamente. Cuentan los pronósticos que Jiménez repetirá la uve de victoria con el índice y el corazón, los mismos dedos –más el índice– de cuyo uso para colocar a la dirección del partido y otros afines en puestos del Gobierno de coalición le acusa la candidatura opuesta. Campillo quiere que los socialistas  salgan del Ejecutivo y “lideren” la oposición, apoyando esporádicamente a UPN si se lo gana y sin correr a los brazos del nacionalismo, mientras Jiménez sostiene que el problema no es de dentro o fuera, sino “emocional” y de “desánimo”. ¿A dónde vas?, manzanas traigo, ¿a qué precio?, coloradas. Cada uno, a lo suyo. En medio, un PSN en cuesta abajo electoral. Volviendo a la foto: en política hay cosas que, simplemente, son mentira.

(Envido publicado hoy en el ‘Semana a la vista de Diario de Navarra. La fotografía es de Blanca Aldanondo) 

Veleta

Sobre todo porque los bancos ya no conceden hipotecas con el jolgorio antiguo o, si las dan, pagarlas es una hazaña, la demanda de vivienda protegida en Navarra ha mudado de perfil. Ahora resulta que el 80% –5.961– de los apuntados en el censo de solicitantes quiere vivir en alquiler y esto le ha pillado al Gobierno foral con el pie cambiado: sólo el 13% –307– de los pisos adjudicados desde que el pasado junio se puso en mar- cha el censo ha sido en arrendamiento. “Para hacer 1.000 viviendas de alquiler necesitaríamos 170 millones que no tenemos”, ha dicho el consejero de Vivienda, el socialista Anai Astiz. No hay dinero y, por ello, el Ejecutivo ha eliminado las ayudas a los promotores de VPO de alquiler. No hay dinero y, por ello, se vende como solución fomentar la Bolsa Pública, por la que los propietarios de viviendas vacías las pueden ceder a Nasuvinsa –empresa pública de cuyos planes hablará el viernes Astiz en el Parlamento– para que las alquile. La misma Bolsa que se lleva fomentando desde 2002 con el pobre balance de algunos más de 400 pisos captados. No hay dinero y, por ello, una política de vivienda fundamentada en las subvenciones se resquebraja. Y debido a que el problema es muy grande y la capacidad de respuesta pequeña, suceden cosas tan extrañas como que el consejero anuncie un día que va a bajar el precio de las VPO y VPT, y cuatro más tarde que no. Con la misma estabilidad que una veleta, que gira según le soplan.

(Envido publicado hoy en el ‘Semana a la vista’ de Diario de Navarra)

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